Despedida / Mientras observo al afilador

“He roto todos mis poemas, los de tristezas y de penas…”

Siempre he querido hacer lo mismo que Enrique Urquijo: romper mis poemas de tristezas y de penas. Lo hago hoy a mi manera.

No voy a dejar de escribirlos, son una parte de lo que soy —o fui y seré—, pero no los voy a publicar. Es por ello que cierro La Vuelta Que Dan Las Vidas. Y muere hoy —para vosotros— el poeta que fui.

Tantas vueltas he dado sobre la misma vida que al final me he terminado encontrando.

No es casualidad que el último post sea hoy, 21 años después.

En su honor —y en el mío también— va la canción.

En su honor porque se fue y cada vez que la escucho avivo la llama de mi interior, esa llama que él creó en su último aliento de vida. Porque me está esperando “(donde está es libre, ahora lo sé)”. Y en mi honor porque fueron difíciles los días sin saber porqué no estaba, sin conocer porqué se había ido.

“A veces imagino por un instante que no te has ido y el tiempo se detiene”.

Muchos se quejarán al ver el título de esta entrada: “Despedida”. Parece que os esté oyendo: “dijiste que iba a haber dos más, esta no puede ser la última”. Y es cierto, tenéis razón. Esta es la penúltima entrada del blog, puesto que la última entrada —que publicaré próximamente (mente próxima)— será en la que ponga el enlace a mi próximo proyecto. Sí, La Vuelta Que Dan Las Vidas acaba para que otro nuevo blog pueda nacer. Ya lo estoy preparando aunque tardará unos meses en ver la luz de internet.

Os adelanto que saldrá de las tripas de esta caja —que dicen que es mágica por su contenido—

 

 

 

Ha sido un placer —a veces no tanto, más bien sufrimiento— haber compartido con vosotros parte de la vuelta de mi vida.

Un fuerte abrazo a todos.

 

Pdta: No echéis de menos al poeta que muere porque yo no lo haré. Otro está en camino…

 

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Apagado o fuera de cobertura / Dos recetas: una para comer y otra para la vida

Queridos amigos, el proyecto “La Vuelta Que Dan Las Vidas” está llegando a su fin. Este es el primero de los tres últimos post que le quedan de vida al blog.

Me gusta comer y me gusta cocinar. En esta ocasión os quiero regalar mi mejor receta para que la hagáis y la probéis. Me la inventé a raíz de una receta que me aconsejó una amiga. Le he implementado un ingrediente clave —el curry, de mi paso por Santander y el restaurante hindú— y varios ingredientes más como pueden ser la patata, el pollo y, en algunas ocasiones, salchichas. También le he añadido mi característica manera de hacerla y la forma de presentarla y comerla —estilo fajita—. Tengo que comentar también que la receta original lleva berenjena. Se la he quitado porque, como a mí la verdura me gusta con mucho aceite, la berenjena al ser tan esponjosa se chupa to el aceite y, así, no me gusta su sabor. Pero os digo que aún no he registrado la patente de la receta en ningún sitio y por tanto podéis modificarla a vuestro gusto. Aunque os agradecería que me invitaseis a degustar cada variante para aprender nuevas versiones.

Y como me gusta tanto la cocina y me gusta tanto vivir, después de esta receta podréis encontrar otra receta —un poco más especial— que me dispongo a cocinar estos días —y así le doy el toque poético a la entrada, para que nadie cuestione si esto es un blog de poesía o de recetas de cocina. Para que no se queje el personal, vamos.—.

El título de la receta podría ser: Revuelto de verduras y/u hortalizas con pollo —y algunas veces salchichas— con curry servido en tortas de maíz. Como es mu largo —y no soy mujer, sino un corriente hombre que le gustan las cosas sencillas— lo dejaremos en: Revuelto de verduras.

Los ingredientes son los siguientes: —obvio las cantidades porque depende del gusto de cada uno. Esta cualidad la distingue por ser una receta que nunca te saldrá dos veces igual. Así que puedes variar las cantidades según la ocasión— aceite, sal, cebolla, pimiento rojo y pimiento verde, calabacín, zanahoria, tomate, pepino, patata, pollo, curry y masa de maíz (las típicas pa las fajitas).

Lo primero es echar aceite en la sartén. Después ponerse a cortar todos los ingredientes —los que se puedan cortar, el curry por ejemplo no— en trozos pequeños e ir echándolos en la sartén. Mi forma de hacerlo es la siguiente: cebolla, zanahoria, pimientos, calabacín, patata, pepino, tomate y pollo. Elijo siempre ese orden porque creo que es el idóneo para que al final de la cocción estén todos los ingredientes igual de pochados, ya que por ejemplo la zanahoria tarda más que el pepino por ser más “dura”. La sal se la voy echando a puñados cada tres ingredientes o así. Este plato me gusta con mucha sal. Toda la cocción debe ser a fuego lento salvo el último periodo que lo pongo a tope de fuego. Este periodo es justo después de echar el curry. El curry también va al gusto, a mí me gusta con mucho.

Después se presenta junto con las tortas de maíz y cada uno se echa lo que quiera y le da la forma que quiera a la torta.

 

La otra receta que os presento —y que me dispongo a cocinarla desde ahora mismo— es la siguiente:

La titularé: descanso con cariño.

El modo de procesar los ingredientes es el mismo que en la de revuelto de verduras, y lo que diferencia a esta de la anterior es precisamente los ingredientes. Como en la receta de verduras, las cantidades y el orden de cocción será al gusto del cocinero.

Ingredientes: tiempo sin prisas, cariño desinteresado, compasión, calor, abrazos, besos, compañía, palabras sinceras, poesía, música, amor, risas, miradas transparentes, comprensión, caricias y soledad.

 

 

Y por si alguien no lo ha pillado todavía: necesito un descanso con mucho cariño. Así que, nos vemos —más bien me leeréis— en el penúltimo post de La Vuelta Que Dan Las Vidas, justo cuando haga la digestión de este último plato.

 

Soplo de ausencia nunca marchites.

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Seis años Polvo Negro

Puedes escuchar de mi voz esta entrada:

http://www.ivoox.com/seis-anos-polvo-negro_mn_1529124_1.mp3″

Música: Mozart Piano Concerto 5 (Malcolm Frager, piano) Movement I

 

Hoy hace seis años del accidente.

Año y medio después escribí un relato en el que narré los hechos como yo los viví. Si quieres volver a leerlo pulsa en el enlace. Si quieres escucharlo por primera vez de mi voz también lo puedes hacer en el enlace que aparece a continuación:

Polvo Negro

Hay dos maneras —¡digo yo! Seguro que hay muchas más. Ahora me limitaré a estas dos formas— de enfocar un hecho pasado.

Puedes recordarlo y lamentarte por lo ocurrido. También puedes ver la parte positiva de lo que pasó y aferrarte al cambio, a lo bueno que te reporta cada situación.

Puede que te sorprendas si te digo que me alegro muchísimo de que me pasará lo que me pasó. Me gusta ver la cara de la persona cuando digo esto. Luego tengo que explicarme para que no piense que me gusta el dolor y las malas noticias. Siempre digo lo mismo:

Tener el accidente fue importante para darme cuenta de que podía aspirar a una vida mejor. Podía seguir formándome. Hasta ese momento tan solo tenía —y ya era bastante por aquella época— el grado medio de electricidad de formación profesional. Me propuse conseguir el grado superior para poder conseguir un puesto de trabajo mejor que el que tenía, que en mis circunstancias era el mejor que podía conseguir.

Estando de baja empecé a ir al instituto. Cuando me recuperé volví a trabajar y seguí estudiando. Pasé esos dos años estudiando y trabajando. Era duro. No tenía apenas tiempo para otras cosas. Había veces que pensaba para qué estaba haciendo todo eso, todo ese esfuerzo. Una cosa me ayudó mucho: el miedo. El miedo que sentía cada vez que entraba en la fábrica y escuchaba moverse el puente-grúa. Hubo momentos muy malos. Hoy soy Ingeniero.

Desde pequeño tenía un sueño: Ir a la universidad. Así que cuando acabé el grado superior dejé el trabajo y me fui a cumplir ese sueño. Hoy soy Ingeniero. Entre todo el proceso también conseguí hitos importantes para mi vida personal y profesional. El premio de Formación Profesional, el concurso a nivel nacional, ser representante de España en un campeonato Europeo. Todas esas cosas ya las sabes. Las repito por si hay algún empresario que esté leyendo esto jejeje. También me gustan las bromas y el buen sentido de humor.

Sí, hoy soy Ingeniero. No tengo trabajo, pero soy Ingeniero.  Estoy contento, puedo decir que estoy satisfecho por haberme esforzado en conseguir lo que quería, en alcanzar uno de mis sueños. Eso es lo importante, el trabajo ya vendrá, estoy seguro.

Si recuerdo hoy este día y le hago este homenaje al aniversario es por una cuestión personal. Si la comparto contigo es para demostrarte que una persona puede conseguir lo que se propone si le pone ilusión y ganas, si se compromete con uno mismo aún cuando nadie lo apoye. Porque también he de decirlo aquí. En todo este proceso —desde que tuve el accidente, incluso antes, hasta que en junio de este año obtuve la Matricula de Honor en el Proyecto Fin de Carrera— solo ha habido una única persona que me ha apoyado siempre. Solo una. Ni siquiera yo mismo he estado seguro siempre, he tenido momentos en los que flaqueaba y únicamente el apoyo de esa persona ha hecho posible que hoy pueda decir y volver a repetir: soy Ingeniero.

Así que ánimo.

Soy consciente —porque me lo dicen por ahí— que soy el ejemplo de muchas personas y sobretodo de muchos jóvenes que empiezan a estudiar formación profesional. No pretendo ser el ejemplo de nadie, yo vivo mi propia vida como, honestamente, creo que tengo que vivirla. Aún así hay ocasiones en las que cometo errores, bastantes, me traiciono, traiciono mis valores y mis creencias. Considero que la vida es un proceso de aprendizaje, así que me empeño en seguir aprendiendo, seguir creciendo y apostar con coraje por las cosas en las que creo y quiero para mi vida. Si todo ello sirve de ejemplo para alguien me parece algo bonito.

Es por ello por lo que te animo AHORA a que te propongas un objetivo —si aún no lo tienes— y que pongas todo tu empeño en lograrlo mientras disfrutas de la vida. Es gratificante y te hace sentir que la vida merece la pena.

De nada serviría todo mi pasado, todo esto que te estoy diciendo, si yo no me comprometo conmigo mismo —y también contigo después de todo lo que te estoy diciendo— en cumplir mis objetivos.

Actualmente tengo varios. Uno de ellos —curiosamente el que menos depende de mí, cosa que me asusta un poco— es encontrar un trabajo que me permita conseguir dinero para cumplir otros sueños que tengo.

Pero hay un objetivo que me he marcado estos días que solo depende de mí y en el que estoy poniendo mucha de mis energías. Dejo aquí escrito mi compromiso para cumplirlo.

Espero que todo esto que te he contado y que toda mi historia te sea de utilidad y te anime a coger las riendas de tu vida y a luchar por tus objetivos una vez los tengas claro.

Un abrazo querido lector.

Y te dejo con música… Me encanta esta pieza musical. Me anima mucho en los momentos en los que tengo que ser fuerte. Espero que te guste.

 

 

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Radio Cure

Escucha esta entrada aquí:

http://www.ivoox.com/radio-cure_mn_1524268_1.mp3″

 

[Introducción 1]

Silencio.

Ahora silencio, por favor.

Solo pido silencio.

Voy a escribir. A escribirme, a escribirte para que me leas y sientas lo que estoy sintiendo. Para ello necesito una cosa: silencio con música.

 

[Extracto del poema “Soy”]

Respiro con el corazón

y me siento satisfecho con la vida.

Achico con palabras el agua de mi balsa

y tapo con versos los agujeros.

 

[Introducción 2]

Y silencio con alguna canción tranquilita de Wilco, relajarme y conectar con la esencia que llevo dentro.

 

[Poema inacabado Uno]

Limpio el cajón una vez por semana.

Quito el poso que deja la pasión,

enjuago el filtro y vuelta a empezar.

 

A fuego, en las paredes,

grabados los nombres de quienes amé.

 

De quienes tanto… amé.

 

Aprendo que cada despedida

necesita refugio de paciencia,

un vaso de agua que apacigüe

la simbiótica falta de cariño.

 

Y soltar… y soltar…

 

y soltar lastre.

 

[Extracto del poema “Polvo Rápido”]

Dejarán de existir los vertientes cauces sin semilla

adormeciendo cada bloque de hormigón.

 

Y será éxtasis tu sonrisa encaminada,

como flecha ardiente deslizante de los buenos recuerdos.

 

No servirá el amor pasado,

no será llamado a reivindicar las gotas de rocío esfumado.

 

Venderás domingos a las puestas de sol,

se quemará el tiempo y arderá la cerilla de tu veneno,

flor de sexo que guardaste en el cajón izquierdo de la mesilla de noche.

 

Será luz tu mirada para creer en lo importante:

–.Dar sentido al innegable maestro del olvido.–

 

[Cita de la película Descubriendo a Forrester]

Posees un gran don que debería permitirte hacer cosas extraordinarias con tu vida, eso sí, siempre que no la jodas comportándote como un crío de dieciséis años.

 

[Extracto del poema inacabado “Mar en calma”]

Exhausto

quiero llegar a la cima

y que parte del camino no haya sido en vano.

 

[…]pues sabemos —y que quede entre nosotros—

que de los dos

uno

desfiló ante girasoles decapitados.

 

Dicen que aguanta el que todo lo puede.

Y, aún siendo valiente, queda afán insatisfecho

en las noches más sinceras de mi corta existencia.

 

[Extracto del poema “Dirección Argán. Segunda estación: Gatwick”]

No tengo motivos

para desconfiar de la vida,

pero me sobran las ganas de amar

y me faltas tú sobre la cama.

 

Soltarte quiero

ser liviano en el viaje

y no volverme loco

cuando la razón diga:

No.

Y el corazón:

Ámala de nuevo.

 

[Poema inacabado Dos]

Esta vida

no se te puede escapar.

 

Este corazón que tiembla

—aliento de tus entrañas—

está satisfecho y quiere más.

 

Este alma tuya,

—que enardece con cada propuesta—

viene y va, sube y sigue sumando

aunque a veces reste una zancada.

 

Este cuerpo,

—que aún aguanta achaques de corazón

y hasta traiciones de egoísmos—

no es más que un baúl de vísceras y silencio,

una mata de células: imperio dispuesto

a conquistar otros cuerpos.

 

Y cuando te vayas

—porque te irás, aunque no sepas cuando—

debes dejar escrito

que la vida fue honesta contigo

y que pusiste la cara una y otra vez

ante las bofetadas de aire nacidas de tu aliento.

 

Sigue así poeta,

disfrutando de los días de sol

y escribiendo como si lo fueran a prohibir.

 

Ánimo valiente

y que nada te impida sonreír,

que nadie te impida ser feliz.

 

[The End]

Cheer up

Honey, I hope you can…

 

Silencio, solo pedía silencio…

 

 

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